
“El Sardinero”, un recuerdo emblemático
28 diciembre, 2024
*** En los años setenta, “El Centro Mercantil”, tienda de almacén, años después el supermercado “El Sardinero”
Una fotografía publicada por Paco Muñoz, del edificio ISSSTE 12, en Instagram, revive la memoria colectiva de Tlatelolco, mostrando al Centro Comercial “El Sardinero”, ícono de la Segunda Sección, durante los años 70.

El Centro Mercantil
En los años setenta, “El Centro Mercantil”, tienda de almacén, años después el supermercado “El Sardinero”, en la esquina de Avenida Nonoalco 210 y la Calle Lerdo. El Centro Comercial fue escenario de la película “El Zángano” de Gaspar Henaine, más conocido como Capulina a finales de los años 60’s.
Mientras tanto, Carlos Flores, vecino y conocedor de la historia de Tlatelolco, comparte detalles sobre el entorno de la época:
“El Sardinero” era un supermercado destacado en la comunidad.
A su lado se encontraba “El Centro Mercantil”, una mueblería frecuentada por los residentes.
El estacionamiento estaba ubicado en la parte superior, con entrada por donde ahora se encuentra el cajero automático Bancomer.

En el edificio ISSSTE 11 operaban la panadería “Acapulco”, una tienda del ISSSTE y una tradicional papelería.
Además, este edificio albergaba al grupo de Scouts “Aztecas”, un espacio de formación y convivencia juvenil.
Paco, residente del edificio ISSSTE 12, recordó: “A mí me tocó ya la parte final del Sardinero”.
Más adelante, esas instalaciones fueron utilizadas como bodegas del PRI, ubicadas al fondo de la imagen.
Una segunda fotografía, tomada entre 1988 y 1990, muestra un módulo temporal en el estacionamiento, instalado durante el reforzamiento estructural del edificio ISSSTE 11 y trabajos menores en otros inmuebles cercanos.

Mientras tanto, en la Tercera Sección de Tlatelolco, surgieron negocios como la panadería “Patty”, ubicada en el edificio “Churubusco”; el local de helados “Danessa 33”, en el edificio “Aguascalientes”; y la cafetería “Trevi”, que también se convirtió en un punto de reunión para los vecinos.
Esta memoria visual no solo evoca recuerdos de la vida cotidiana, sino que destaca cómo la actividad comercial y la comunidad de Tlatelolco han evolucionado a lo largo de las décadas, manteniendo su esencia como un punto clave en la Ciudad de México.